








Ammonite. Una cara pulida
Medidas: Alto 3.5 cm. Ancho 3.4 cm aprox.
Origen: Madagascar
¿Sabías que los Amonites vivieron hace más de 400 millones de años?
Eran moluscos marinos con conchas en espiral que dominaron los océanos durante la era de los dinosaurios.
Fueron increíblemente diversos: algunos no superaban los 2 cm, ¡y otros alcanzaban hasta 2 metros!
Desaparecieron en la misma extinción masiva que acabó con los dinosaurios, hace 66 millones de años, dejando su legado grabado en piedra como relojes fósiles que los geólogos usan para fechar capas de la Tierra.
Hoy, estos fósiles no solo son reliquias científicas: son también aliados energéticos, símbolo de evolución, transformación y crecimiento continuo.
Su forma crea un vórtice de energía que invita a conectar con el flujo de la vida y los ritmos del universo. Se pueden encontrar fosilizados en ágata, los hay que conservan aún partes nacaradas y los que han fosilizado en ópalo, estos últimos son los ejemplares más raros y caros.
Los Amonites tienen una fuerte conexión con los tiempos pasados, siendo llaves de los registros Akáshicos que nos permiten acceder a información de esos tiempos y trabajar con ellos para sanar el momento presente
Es un excelente amuleto protector, posiblemente porque hace millones de años fue la protección natural de un ser vivo. Su energía en este sentido es cálida, aporta sensación de seguridad y genera una armadura energética difícil de traspasar.
Colocado sobre los chakras ayuda a disolver los desequilibrios haciendo girar de forma adecuada la energía y restablece las conexiones energéticas entre los distintos chakras, activando nuestra propia espiral energética del cuerpo, fomentando la circulación de nuestros canales energéticos.
Su forma lo relaciona con la geometría sagrada, ya que su espiral crece en base al número áureo, pudiendo utilizarse como armonizador energético en lugares y situaciones
Cada cristal es único
Cada pieza es única en su forma, color, tamaño y textura, con variaciones naturales que reflejan su origen y energía. Algunas pueden presentar vetas o pequeñas imperfecciones, lo cual no afecta su poder ni su intención.
La belleza de cada piedra radica en su autenticidad, brindándote una conexión genuina con la fuerza de la naturaleza.